Reflexión sobre la situación política de General Mosconi.
La situación política de General Mosconi atraviesa un momento de transición profunda, marcado por una mezcla de cansancio social, expectativas insatisfechas y una demanda creciente de respuestas concretas.
La situación política de General Mosconi atraviesa un momento de transición profunda, marcado por una mezcla de cansancio social, expectativas insatisfechas y una demanda creciente de respuestas concretas. La comunidad observa con atención cómo se mueven los actores políticos locales, no desde la ilusión, sino desde la necesidad: empleo, infraestructura, seguridad, servicios básicos y un horizonte de futuro que deje de estar siempre “en promesa”.
En Mosconi conviven dos realidades que chocan entre sí:
Por un lado, una población que históricamente supo organizarse, reclamar, resistir y sostener la dignidad frente a crisis sucesivas;
por el otro, una dirigencia política que muchas veces parece desconectada del pulso cotidiano del vecino, más enfocada en disputas internas que en dar soluciones reales.
La falta de oportunidades laborales sigue siendo el eje que ordena toda discusión. Cada cambio de gestión trae nuevas expectativas y viejos temores: ¿habrá trabajo genuino? ¿habrá inversión? ¿se avanzará en el desarrollo productivo o todo quedará atrapado en la coyuntura? En este clima, la sociedad mosconense mira a su clase política y le exige menos palabras y más planificación, menos improvisación y más compromiso con lo que verdaderamente importa.
Hoy Mosconi necesita dirigentes capaces de dialogar, de abrir puertas, de unir esfuerzos en vez de multiplicar fracturas. Necesita proyectos que trasciendan un mandato y que conecten con la historia productiva de la región, con el potencial del corredor bioceánico, con la urgencia habitacional, con la juventud que quiere quedarse pero no encuentra por qué.
La reflexión, en el fondo, es simple:
Mosconi ya no está para discursos vacíos. Está para decisiones. Está para valentía política. Está para construir futuro.
La gente lo entiende. Ahora falta que la dirigencia esté a la altura.
Durante todos estos años dimos suficientes muestras de que las diferencias internas no construyen: hunden a nuestro General Mosconi en la misma miseria material y en la misma pobreza intelectual que venimos denunciando desde hace décadas.
Pedimos a Dios que quienes hoy tienen responsabilidades públicas encuentren la grandeza de aunar criterios, de dejar de lado egoísmos y protagonismos, y dejen de ser funcionales a las malas políticas que viene padeciendo nuestro pueblo.
¿De qué festejo podemos hablar en Mosconi hoy?¿De qué orgullo? ¿De qué avance?
Si lo único que se respira en los barrios es incertidumbre, dolor y esa pregunta amarga que todos se hacen en silencio:
“¿Hasta cuándo vamos a premiar o tapar a los delincuentes? Dicen algunos pero cuando les tocan sus intereses se van al mazo.
Ustedes concejales nuevos, no pueden hacerse los distraídos. El 80% viene de aprender política bajo la gestión que más daño le hizo a este pueblo. Esa mochila no se esconde, no se maquilla, no se tapa.La traen puesta.Y el pueblo lo sabe.
Ahora tienen dos caminos: o repiten la obediencia y las traiciones de siempre,o de una vez por todas se ponen la camiseta de Mosconi.
No la camiseta del partido, ni de un caudillo, ni de un puntero, la camiseta del pueblo que ustedes ven todos los días en la calle, el mismo pueblo que perdió trabajo, que vio partir a sus hijos, que tuvo que aguantar decisiones que jamás lo tuvieron en cuenta.
Las diferencias internas, las peleas chicas, los rencores y las traiciones sólo hundieron más a Mosconi. Ya está. Basta, es hora de dejar atrás esas miserias que tanto daño hicieron, también es hora de decirle claramente a la Intendente, que no hay lugar para mrevanchismos. El tiempo pasa se nos va la vida.
Concejales, intendente:El pueblo no les pide milagros.Les pide algo mucho más simple y mucho más difícil: coraje, verdad y compromiso real.
Mosconi necesita valentía para abrir por primera vez una mesa de diálogo honesta, donde se escuche a quienes nunca fueron escuchados, a los más pobres, a los más golpeados, a los que ya no creen en nada.Ese es el único camino para devolver algo de esperanza a este pueblo.
Mosconi ya no soporta otro gobierno mirando para otro lado, no soporta más traiciones políticas, no soporta más diferencias egoístas entre ustedes.
Si quieren empezar bien, empiecen así:pónganse la camiseta del pueblo y jueguen del lado de la gente, todo lo demás, sobra.
CRONOS HD






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