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En General Mosconi todos lo conocen simplemente como “el Cordobés”. Llegó hace años desde Córdoba, pero nunca perdió el acento ni la pasión por Club Atlético Belgrano. Y aunque el tiempo pasó, todavía cuenta las historias de fútbol con la emoción intacta de aquel joven que alguna vez vio a Club Atlético River Plate por primera vez en una cancha cordobesa.

Sentado afuera de un comercio, entre mates, amigos y recuerdos, revive una de las anécdotas más impactantes de su juventud.

“No hermano, en esa época no había celulares y las fotos se sacaban con cámaras que costaban un huevo”, dice entre risas antes de arrancar el relato que ya es casi una leyenda entre quienes lo escuchan.

Según recuerda, fue en 1968, cuando Club Atlético Belgrano disputaba su primer Torneo Nacional y debía enfrentar nada menos que a Club Atlético River Plate. son cosas que me vienen a la memoria y “me acuerdo como si hubiese sido ayer, y ese partido se jugó varios días después, y creo que fue entre semana y yo ya no fui xq el vecino que me llevó con el que era mayor Don García, yo tenía 14 para esa época, trabajaba entre semana, hay otras fotos y yo ahí salgo en primera plana corriendo para el centro de la cancha LA VI EN EL DIARIO” .

 La expectativa en Córdoba era gigantesca y el estadio estaba completamente desbordado, había gente por todos lados. Colgadas de los alambrados, apretados, todos querían ver a River”, relata.

Él estaba ubicado cerca del alambrado junto a un vecino cuando ocurrió lo inesperado. 

Cuenta que una jugada del histórico delantero Pinino Más desató el caos, “Pinino encaró por la izquierda para tirar el centro y toda la gente se vino encima para ver la jugada. Ahí se armó la avalancha”.

La presión de la multitud terminó derribando el alambrado y uno de los arcos cayó dentro de la cancha. El partido debió ser suspendido apenas comenzado mientras miles de personas invadían el campo de juego.

“Con mi vecino salimos corriendo para adentro porque si no nos aplastaba el alambrado”, recuerda.

A pesar del caos, destaca que no hubo heridos graves. Pero la historia tiene un detalle que todavía hoy lo hace sonreír: asegura que apareció en la tapa del diario La Voz de Córdoba, en primer plano, en medio de aquella histórica invasión.   “Tengo que buscar la foto, por algún lado debe estar”, dice.

Mientras tanto, en General Mosconi ya palpita otra batalla futbolera. Este domingo volverán a cruzarse Club Atlético Belgrano y Club Atlético River Plate, y el Cordobés asegura que lo vive como una final.

“Yo soy el único y auténtico pirata cordobés de Mosconi”, afirma orgulloso.

Tambien nos cuenta el origen de porque  el mote de PIRATA, eso nace de un partido que jugamos de vuelta x una final del campeonato local ante Sportivo Belgrano de San Francisco, de ida si mal no recuerdo Belgrano había empatado de visitante o había ganado 1 a 0 y la revancha era en Alberdi y cuando estaban jugando se largó una lluvia de aquellas y Belgrano perdía, la cancha era un río y ya no se podía jugar por los charcos de agua Y NO HABÍA FECHA PARA POSTERGARLO Y SOBRE LA HORA CON LA PELOTA QUE YA NO CORRÍA Y SE TRANCABA LO EMPATA ANTES DE TERMINAR EL PARTIDO Y BELGRANO SALE CAMPEÓN, así fue la historia del xq a Belgrano le DICEN PIRATA, REMARON REMARON HASTA EMPATAR EL PARTIDO O GANARLO NO ME ACUERDO BIEN, y fue mucho antes de lo de River, yo creo que tenía 9 o 10 años

 

Sin embargo, asegura que no estará solo. Entre bromas y cargadas futboleras, sostiene que hasta los hinchas como su esposa Nancy es de Boca Juniors estarán alentando al Pirata.

 

“Los bosteros van a gastar todos los cohetes que tenían guardados. Se van a colgar del arco para que no entre ninguna pelota de las gallinas”, dispara entre carcajadas.

Pero detrás de la humorada aparece el recuerdo imborrable que todavía atraviesa al fútbol argentino: aquel histórico descenso de River en 2011 tras la promoción perdida frente a Belgrano.

“Todos quieren volver a vivir el día que Belgrano mandó a River a la B”, remata.

Y así, entre anécdotas, memoria y pasión, el Cordobés de Mosconi demuestra que hay historias que nunca envejecen. Porque para algunos, el fútbol no es solamente un partido: es una manera de seguir viviendo los mejores recuerdos de la vida.

Para el Cordobés “COCO”, este domingo tiene un sabor especial porque vuelve a enfrentarse Club Atlético Belgrano con Club Atlético River Plate, una rivalidad que le despierta recuerdos imborrables. Desde aquella avalancha en Córdoba en 1968 hasta el histórico descenso de River frente al Pirata, todo vuelve a su memoria como si hubiese ocurrido ayer.

Y aunque en la mesa familiar cada uno defienda sus colores, reconoce que hay algo que une a todos.

“Cuando juega Belgrano contra River, hasta los bosteros se acuerdan de aquella vez que el Pirata mandó a las gallinas a la B”, dice soltando una carcajada.

Sin embargo, después llega la reflexión.

“El fútbol es eso también: poder discutir, cargarse, reírse y después sentarse todos juntos a comer. Mi señora es de Boca, yo de Belgrano y capaz que el changuito mañana sale de otro club… pero mientras ame el fútbol y no pierda la pasión, ya está”.

Y así, entre camisetas colgadas, relatos repetidos mil veces y un nieto que todavía no decide de qué lado estará, la familia vive una nueva final como se viven las cosas importantes en Argentina: con memoria, emoción y el corazón dividido entre los colores.

 

 

Autor: admin