Barakat salió del país y reabre dudas sobre la causa por corrupción judicial en Orán.
El narco que admitió la supuesta coima a Bruno y Reynoso se fue a Siria Con su declaración como "arrepentido", Barakat Barakat vio alivianada su situación penal en densas causas por narcotráfico y tras su salida del país dejó al fuero federal de Salta envuelto en cuestionamientos.
El narcotraficante sirio Barakat Barakat, pieza clave como “arrepentido”, abandonó la Argentina el 30 de octubre de 2025 con destino a Siria.
Su salida no es un dato menor: Barakat había sido el principal sostén de la acusación por presuntos sobornos que apuntaba contra el fiscal federal de Orán, José Luis Bruno, y el exjuez Raúl Reynoso.
Un testimonio clave, hoy ausente
Durante la investigación, Barakat declaró haber intermediado en el pago de unos 150 mil dólares para obtener beneficios judiciales en causas vinculadas al narcotráfico. Su testimonio fue central para impulsar la imputación por cohecho y prevaricato.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la causa comenzó a debilitarse. La principal razón: la falta de pruebas independientes que respaldaran esas declaraciones.
Las defensas de los acusados cuestionaron desde el inicio la credibilidad del arrepentido, señalando contradicciones y el interés personal que tenía en obtener beneficios judiciales a cambio de su testimonio.
Un giro en la causa
En este contexto, la situación del fiscal Bruno podría cambiar de manera significativa. Según trascendió, se espera la homologación de un acuerdo de juicio abreviado que prevé una pena de tres años de prisión en suspenso.
De concretarse, la condena no sería por cobro de coimas, sino por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Esto le permitiría renunciar a su cargo y acceder a la jubilación sin cumplir prisión efectiva.

El impacto de la salida del país
La salida de Barakat agrega un elemento más de controversia. Al tratarse del principal testigo, su ausencia complica cualquier posibilidad de sostener o ampliar su declaración en instancias futuras.
Además, el hecho de que haya podido abandonar el país plantea interrogantes sobre los controles judiciales en causas sensibles.
Una causa bajo cuestionamiento
El expediente, que en un principio prometía exponer una red de corrupción en la justicia federal de frontera, hoy se encuentra atravesado por dudas. La falta de pruebas concluyentes, la dependencia de un único testimonio y las decisiones judiciales posteriores dejaron a la causa en una situación frágil.
En una región clave en la lucha contra el narcotráfico, el desenlace parcial de este caso vuelve a poner el foco en la eficacia del sistema judicial para investigar delitos complejos y sancionar posibles hechos de corrupción.
Cuando la justicia se diluye: el caso Barakat y las grietas del sistema
Hay causas que nacen para marcar un antes y un después. Y hay otras que, con el tiempo, terminan exponiendo exactamente lo contrario: las debilidades más profundas del sistema que prometían limpiar. El caso del narco sirio Barakat Barakat parece haber tomado este último camino.
Su salida del país, confirmada el 30 de octubre de 2025, no es un dato más. Es, en sí misma, una síntesis brutal del estado de la causa: el principal testigo, el “arrepentido” sobre el que se construyó buena parte de la acusación, ya no está. Y con él, también parece irse una parte clave de la verdad judicial.
Durante años, Barakat sostuvo haber sido intermediario en el pago de sobornos dentro de la justicia federal de Orán. Sus declaraciones apuntaron directamente contra el fiscal José Luis Bruno y el exjuez Raúl Reynoso, en una trama que prometía destapar un entramado de corrupción en una de las zonas más calientes del narcotráfico en la Argentina.
CRONOS HD
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